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Nati + Fede

 

Desde el primer momento el de Nati y Fede fue un casamiento especial. Es que no siempre me toca ser invitado y fotógrafo a la vez…. nunca, en realidad. Pero Nati es una amiga, fue exalumna de varios de mis cursos y se transformó en una excelente fotógrafa que no para de crecer. Tremenda presión!!

 

Todo estaba preparadísimo al borde del río en Cielo del Paraná, Arroyo Seco, donde pudimos ir un rato antes a disfrutar de un día increíble, pileta incluida. Unas horas después, a trabajar a pleno en los preparativos de Nati mientras los demás invitados se acomodaban en las habitaciones del complejo. De a poco se nublaba, pero ellos sabían que el clima los iba a esperar. Para la iglesia fuimos al pueblo, a pocos minutos, donde Fede esperaba tranquilo, como no podía ser de otra manera. Por suerte, yo estaba muy bien acompañado para tener todo listo en tiempo y forma (muchas gracias por todo el aguante Palu, en todo momento!!!). Entrada emocionante, cortejo rebelde y una lindísima ceremonia con varias miradas y risas de los novios y cada uno de los invitados. Y a la salida, el infaltable arroz que varios se aseguraron de que les llegara bastante a los novios (y el fotógrafo de paso recibió un poco, jeje).

Para el Civil, la entrada era sorpresa, gran sorpresa. A pesar del viento, Nati y Fede se animaron a llegar, sin que nadie supiera… en lancha!! Aplausos no faltaron, y los abrazos dieron lugar a la entrada para un Civil que tuvo de todo, hasta fuegos artificiales. Para la fiesta, la consigna era bailar y divertirse. Todos bailaron (o podría decir “bailamos”) y todos nos divertimos. Hasta surgió improvisar la pista al aire libre, sin importar si caían cada tanto algunas gotas. El clima los esperó y la fiesta fue más que alegre, fue feliz. Se lo merecían Nati y Fede, en este casamiento tan especial…

 

Felicitaciones Nati y Fede, mil gracias por todo, se pasaron!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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